¿Por qué cada vez hay menos abejas?

¿Por qué cada vez hay menos abejas?

Ayer leí un nuevo artículo sobre este tema y, sinceramente, me dejó bastante tocado. No es la primera vez que escucho que las abejas están desapareciendo, pero ver cómo esta situación sigue empeorando me ha hecho sentir la necesidad de escribirlo aquí, en el blog de Luz de Calma.

Las abejas no son solo insectos más en el paisaje. Son esenciales para la vida tal y como la conocemos. Gracias a ellas se polinizan cultivos, plantas silvestres y flores que sostienen gran parte de nuestro ecosistema. Sin embargo, en los últimos años, su número está disminuyendo de forma preocupante en muchas zonas de Europa y especialmente en España.

La avispa asiática: una amenaza silenciosa pero devastadora

Uno de los grandes problemas actuales es la expansión de la avispa asiática (Vespa velutina), una especie invasora que llegó a Europa hace años y se ha expandido por países como España y Francia, afectando no solo a las abejas sino al equilibrio ecológico general. En zonas como Galicia, esta avispa se ha convertido en una auténtica pesadilla para apicultores y para la biodiversidad local.

Esta especie invasora se alimenta, entre otros insectos, de abejas. Ataca directamente a las colmenas y es capaz de matar a miles de abejas en poco tiempo, debilitando o destruyendo colonias enteras. Esto no solo afecta a la producción de miel, sino que tiene consecuencias mucho más profundas para el equilibrio natural.

No es el único problema, pero sí uno de los más visibles

A esta amenaza se suman otros factores que agravan la situación:

— La pérdida de hábitats naturales.
— El uso de pesticidas y productos químicos.
— Enfermedades y parásitos que debilitan a las colmenas.

Todo esto hace que las abejas tengan cada vez más dificultades para sobrevivir. La avispa asiática no es el único enemigo, pero sí uno de los más agresivos y difíciles de controlar en la actualidad.

¿Por qué deberíamos importarnos esto a todos?

Porque sin abejas, el impacto no se queda solo en la naturaleza. Afecta directamente a la agricultura, a los alimentos que consumimos y al equilibrio del entorno que nos rodea. Muchas frutas, verduras y plantas dependen de la polinización para existir.

Hablar de la desaparición de las abejas es hablar de un problema que nos afecta a todos, aunque a veces parezca lejano o invisible.

Desde Luz de Calma siento que no solo es importante crear productos con sentido, sino también dar espacio a estas reflexiones. Cuidar de la naturaleza empieza por entender lo que está ocurriendo.

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